Lamentamos y repudiamos los violentos ataques ocurridos en la Región del Biobío en estos primeros días del año, el primero en la comuna de Cañete, donde desconocidos detuvieron un camión en la Ruta P-70 e hicieron bajar a su conductor para luego prender fuego al vehículo y el más reciente, la tarde del miércoles 4 de enero, cuando en el sector de Tranaquepe se atacó directamente a trabajadores forestales, dejando a cinco de ellos heridos.

Esta situación, que lamentablemente tiene antecedentes previos, nos parece de la máxima gravedad al poner en riesgo la integridad de los trabajadores que merecen desempeñar sus actividades en tranquilidad, sin incertidumbre o temor por su bienestar. Es insostenible que se violen de esta manera los derechos constitucionales a la vida, al trabajo, al desarrollo de actividades económicas y la propiedad privada, sin consecuencias para quienes incurren en estos actos.

Se trata de un problema que está creciendo y que hay que abordar de la manera más enérgica, con todo el rigor de la ley, apoyando a las víctimas de estos hechos y generando condiciones que garanticen la seguridad en el desarrollo de las actividades productivas.

Estas situaciones de violencia afectan la salud física y mental de los trabajadores y sus familias y dificultan seriamente el normal funcionamiento de una actividad productiva legítima, que genera empleo en una zona de rezago y que trae bienestar económico y social a la Región.

Es necesario aunar voluntades y realizar todos los esfuerzos que se requieran para devolver la tranquilidad a esta zona. La autoridad pública debe tomar todas las medidas necesarias para poner término a esta situación, con el objeto de resguardar la vida de los trabajadores y el bienestar de la comunidad de Arauco.

 

Cámara de la Producción y del Comercio de Concepción