Cautela. Esa es la palabra que caracteriza a las proyecciones que realizan los principales empresarios del Bío Bío para este 2016. Así lo concluye la última versión del Índice de Percepción Empresarial Regional (IPER), realizado por EY (ex Ernst & Young), la CPCC (Cámara de la Producción y el Comercio de Concepción) y la Universidad Andrés Bello (UNAB).

De acuerdo con la última versión del estudio, el IPER se mantuvo en 50 puntos, en el nivel que separa optimismo de pesimismo. Hacia 2016, en Bío Bío las expectativas son cautelosas, y la gran mayoría de los encuestados prevé un crecimiento de la economía chilena entre 1% y 3%. De este modo, las empresas de la región continúan enfrentando un escenario externo desafiante, dado los menores precios de los commodities y la menor expansión de la economía china.

Asimismo, a nivel local, persiste la mirada crítica hacia la Reforma Tributaria  –76% cree que será negativa para la economía- y para la Reforma Laboral -89% considera que será también negativa para la economía-. Así, vemos que este factor sigue generando menor confianza empresarial en la región. Al respecto, Hernán Celis Calonge, Presidente de la CPCC, afirmó que “pese a que las expectativas para 2016 apuntan hacia un incipiente repunte económico, la implementación de las reformas aún genera preocupación en el empresariado. Los ejecutivos encuestados manifestaron que sus empresas han internalizado los potenciales efectos de estos cambios, lo que está provocando que sean más conservadoras en su planificación a mediano y largo plazo”.

A nivel de inversiones, las empresas están levemente más optimistas, ya que 20% prevé aumentar sus inversiones, mientras que menos encuestados proyectan una caída en las ventas en comparación a la medición anterior. En tanto, a nivel de empleo, hay una mayor disposición a aumentar salarios, lo que podría estar dando cuenta de pequeñas señales de mejora en las expectativas de los encuestados.

Horacio Bustos socio de EY, explicó que los resultados muestran “un panorama de cautela. No obstante, las empresas siguen enfrentando oportunidades para aumentar su eficiencia, reducir costos, y desarrollar nuevos productos. Así, 93% de los encuestados considera relevante invertir en innovación, un hecho de gran relevancia cuando el principal desafío de las compañías es aumentar la productividad”.

“El IPER medido en diciembre tiene una lectura mejor que las anteriores mediciones, en el sentido de que la percepción empresarial de la región dejó de caer y se estabilizó, pero, lamentablemente éstas se ubican en un nivel poco auspicioso que ya está generando efectos reales en el crecimiento y niveles de inversión, tal como lo evidencia el muy pobre crecimiento de 0,3% de la región del Bío-Bío en los primeros 9 meses del 2015”, explicó Roberto Darrigrandi, Decano Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello.