Iper 15

Las empresas de la Región del Bío Bío se están preparando para un escenario que no parece mejorar, de acuerdo al Índice de Percepción Empresarial Regional (IPER), lanzado hoy por EY (ex Ernst & Young), la CPCC (Cámara de la Producción y el Comercio de Concepción), y la Facultad de Economía y Negocios de Universidad Andrés Bello (UNAB).

Por tercera vez, el indicador se mantuvo en 50 puntos, el nivel que separa optimismo de pesimismo. Los ejecutivos encuestados siguen esperando un escenario de bajo crecimiento -de entre 1 y 2%-  y con un alto nivel de incertidumbre proveniente de las reformas.

Las proyecciones de los empresarios de la región no son positivas. En seis meses, los empresarios que estiman que sus ventas disminuirán, aumentaron 13 puntos, alcanzando un 27%. Además, esperan una disminución en sus utilidades: Casi la mitad de las empresas consultadas estima que éstas se reducirán durante este año, probablemente ante un aumento percibido en los costos.

Todo esto impacta en sus planes de inversión que se concentrarán en mantener o mejorar las condiciones normales de funcionamiento de sus operaciones, más que en crecer.

Ante este escenario, el socio líder de EY Concepción, Horacio Bustos, sostuvo que “una mayor eficiencia de sus sistemas y procesos, incluyendo la simplificación de sus estructuras empresariales, además de mejoras en productividad y un planteamiento más innovador en el mercado, son algunos de los aspectos que las empresas deben considerar para lograr mantenerse en la senda del crecimiento”.

Por su parte, Roberto Darrigrandi, decano de la Facultad de Economía y Negocios de la U. Andrés Bello, comentó que este último IPER tiene una lectura de mantención de las últimas dos mediciones, por lo que la percepción empresarial de la región dejó de caer y se estabilizó en un nivel poco auspicioso, que ya está generando efectos reales en el crecimiento y niveles de inversión; pese a que la región logró un crecimiento de 2,8% en los primeros tres meses del año, por encima del 2,0% de crecimiento de la economía nacional. “Con todo, un mayor optimismo empresarial pasa en forma relevante por cambios de fondo en la forma de conducir la política económica del gobierno, lo cual no se avizora en el corto ni mediano plazo”.

Elizabeth Gómez, presidente de la CPCC manifestó al respecto que “el sector privado está preocupado, retrotraído, expectante. El problema es que mientras tanto el mundo sigue girando y las inversiones detenidas aquí les dan ventaja a otras en tierras más fértiles. La región no puede seguir esperando, porque sin condiciones favorables para invertir no solo se pierden oportunidades de negocios, se reducen las opciones de empleo y las de seguir siendo una plaza atractiva para crecer”:

Agregó que “Esperamos que las cifras del IPER sean una señal de alerta, una voz que saque del letargo y, en especial, un llamado a la autoridad a asumir un compromiso más firme para sacar a la región adelante y no solo a esperar que el viento sople en otra dirección”.