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Un crecimiento económico nacional ​de entre 3 y 3,9% estiman los empresarios de la Región del Biobío en 2018​, según las cifras entregadas por la última encuesta de Percepción Empresarial Regional, realizada ​por la consultora EY, la Universidad Andrés Bello y la Cámara de la Producción y del Comercio de Concepción (CPCC), ​a partir de la que se elabora semestralmente ​el IPER Biobío.

En la consulta de junio de 2018, los 110​ empresarios y líderes de distintos sectores productivos de la región que la respondieron​, estiman que generar incentivos a la inversión, mejorar la infraestructura y las redes de conectividad e impulsar el emprendimiento y la innovación ​son aspectos prioritarios para acelerar el crecimiento regional.

En este sentido, el gerente general de la Cámara de la Producción y del Comercio de Concepción, Ronald Ruf, comentó que “el empresariado local manifiesta una necesidad de que las políticas públicas apunten a propiciar un proceso de reactivación económica para la región, priorizando​ la agilización de las inversiones y el mejoramiento de la conectividad de la zona”.

El IPER, que se construye con base en algunas preguntas de la encuesta, en junio registró un valor de 51 puntos​ manteniéndose en la zona de optimismo, lo ​que a juicio del director de la carrera de Ingeniería Comercial de la Universidad Andrés Bello, Luis Bravo, se trata de un resultado que “muestra que nuestros empresarios están aún observando con cautela eventuales cambios que mejoren sus expectativas. No obstante, al observar los valores de algunos indicadores como inversión, ventas, utilidades y otros, se puede concluir que tendencialmente hay optimismo con respecto a la evolución de nuestra economía”.

 

Variables consideradas

​L​as variables que afectan primordialmente ​ el resultado de las empresas, se mantienen lideradas por la incertidumbre que genera la aplicación de las nuevas ​leyes y reformas (59%)​, seguida por las fluctuaciones del tipo de cambio (30%) ​y el costo de la energía (29%)​.

Esta última,​ vuelve a ubicarse entre las 3 más negativas, además la encuesta ​revela que el 37% de los encuestados ha tenido mayores costos de energía eléctrica que en 2017. “Si sumamos a quienes consideran que éste se ha mantenido entre​ los costos de sus empresas, se puede señalar​ que el 90% de los ejecutivos ​considera que este factor no ha mejorado (disminuido), a pesar de la entrada al mercado de nuevos actores en generación eléctrica​, con menores precios”, argumenta Ronald Ruf, quien añade que ​es un dato que coincide con la realidad que viven algunas de las empresas de la zona que han visto disminuir los cobros ​por generación pero incrementar los costos por concepto de trasmisión de energía eléctrica.

De acuerdo a las cifras entregadas, el 64% de los encuestados espera que los salarios se mantengan y el 55% de ellos tiene la misma percepción respecto al empleo, adicionalmente se produce un incremento en el número de ejecutivos que proyecta un aumento en ambas variables, con un 36 y 35%, respectivamente.

El efecto del régimen tributario sigue incidiendo negativamente en las empresas al igual que en las encuestas anteriores. “En este sentido, vemos que una parte de las empresas ya ha internalizado este proceso lo que explicaría por qué ha disminuido la percepción negativa que tienen las empresas de ella. Sin embargo, la experiencia muestra que ha sido un proceso complejo”, comenta Francisco Avendaño, socio de la consultora EY.

Lo anterior es atribuible a que se trata de un sistema cuyo diseño puede inducir a errores. “La cantidad de declaraciones juradas que hay que presentar es muy alta y consideramos que sería importante llegar a un balance razonable. Por otra parte, que esta sea la tercera modificación tributaria en menos de cinco años habla del poco consenso existente. En un sistema de gobierno de periodos tan cortos, es desafiante para el mundo privado estarse ajustando constantemente”, argumenta.

En cifras, el 6% de los encuestados estima además que estas reformas no han tenido efectos en los resultados.