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El seminario organizado por la CPC Biobío, Diario Concepción y la Corporación Ferbio buscó reflexionar y debatir sobre los cambios de paradigmas en la inserción laboral de las mujeres, la brecha salarial y la discriminación aun existente.

“En las ultimas tres generaciones, el mundo de las mujeres se ha transformado completamente, desde la matriarca dedicada a la crianza y al hogar, a la mujer profesional que no piensa en tener hijos” describía María Olivia Recart, quien en enero de 2019 asumirá como rectora nacional de la Universidad Santo Tomás.

En la instancia, contó sus experiencias profesionales y personales, las que la han llevado a asumir desafíos, en la búsqueda de ser un modelo para las mujeres del futuro.

“Nunca he trabajado en la academia, pero es donde debo estar para ser productiva. De no haber aceptado, le ofrecerían el cargo a un hombre. Hoy no hay más de cuatro o cinco rectoras nacionales en un universo de 61 instituciones de educación superior… no podía rechazar algo así, al final del día lo hago también por mis hijas, que vean en mí un modelo, confesó María Olivia Recart.

 

Fortaleza Femenina

Flor Weisse, primera presidenta del Consejo Regional del Biobío y ex Gobernadora de la provincia de Arauco, destacó las habilidades “blandas” que son tratadas como “habilidades duras” y que son características del trabajo desarrollado por mujeres. La capacidad de dialogo, la empatía y la organización, que sumadas a habilidades normales como la capacidad de mando pueden ser un gran aporte en las organizaciones.

“Ya no nos debe sorprender ocupar espacios de poder, que nos desarrollemos en campos tradicionalmente masculinos y de nuestro éxito como género”, destacó Flor Weisse, instando a los asistentes a asumir desafíos sin importar en el ámbito que sean.

Por último Claudio Santelices, gerente de Clientes y RSE de Essbio, habló desde su experiencia y contextualizando la importancia de avanzar en la integración de la mujer en la vida laboral.

Santelices agregó que en Chile, en las actuales condiciones, deberían pasar 217 años para alcanzar equidad laboral y 100 años para equidad social, “por lo que hay que apurar el tranco de las políticas públicas en este respecto”.

Hoy no existen gerentes generales mujeres en ninguna de las empresas IPSA en Chile, y no hay más de un 4% de representación femenina en otros cargos gerenciales o presidenciales. Cifras que demuestran la falta de oportunidades hacia las mujeres en igualdad de condiciones intelectuales y la baja representatividad en puestos donde se generan los cambios importantes en el mundo público y privado.

“Si se integraran 990 mil mujeres al mundo del trabajo, el Producto Interno Bruto crecería un 6%, esto, porque se disminuiría la pobreza extrema y se subiría el ingreso per cápita. Las mayores capas de pobreza están compuestas por mujeres”.